sábado, 30 de noviembre de 2019

ELOGIO A LAS HOJAS DE UN INVIERNO PREMATURO - PRAISE TO THE LEAVES OF A PREMATURE WINTER.

Hoy es el día de no esperar respuestas. Es el día de escuchar, escuchar el sonido de las hojas al caer liberándose de lo que las tenía cautivas. Libre del árbol que las apresaba, ahora reposan en el suelo sobre un manto de nieve prematura. Otras más yacen debajo de ese manto.

- Es tiempo de contemplación y escucha. 

Nuestras pisadas desaparecen cuando la tormenta de nieve arrecia. La ventisca borra los últimos vestigios de nuestras huellas. Pero las hojas, en su levedad, se convierten en balizas de colores para ayudarnos en nuestro caminar. Crean nuevos caminos y nuevos espacios de silencio.

“En el camino blanco ya no hay peregrinos. Todos se han recogido hacia los lugares de hospitalidad”.

Siento frío.

La calle se llena de personas

que caminan en silencio.

Están calladas, siento frío.

“La melancolía, en su suavidad, puede anidar profundamente en nuestro ser. Pero nos ayuda a sentir que estamos vivos”.


Today is the day not to wait for answers. It is the day to listen, to hear the sound of the leaves falling free from the one who captivated them. Free from the tree that now captivated them lies on the ground on a blanket of premature snow. Others lie beneath that mantle.

- It is time for contemplation and listening. 

Our footsteps disappear when the snowstorm hits. The blizzard erases the last vestiges of our footprints. But the leaves in their lightness become colored beacons to help us in our walk. They create new paths and new spaces of silence.

"On the white road there are no more pilgrims. All have gathered for the places of hospitality”.

I feel cold.

The street is full of people

who walk in silence.

They are silent, I feel cold.

"Melancholy in its softness can nest deeply in our being. But it helps us to feel that we are alive”.



Winter Aid - The Wisp Sings - Ayuda de Invierno - La Luz Canta.


This is the murmur of the land-Este es el murmullo de la tierra.
























viernes, 15 de noviembre de 2019

PEREGRINANDO CON GILBERT - ON PILGRIMAGE WITH GILBERT

Día uno de noviembre. Hoy he vuelto al bosque de Basajaunberro en Roncesvalles para seguir trabajando - también peregrinando - en este espacio mágico del Camino de Santiago. El día, a pesar de la incertidumbre climática, tiene una luz especial, la luz del otoño.


Al ingresar en el bosque me cruzo con dos recolectores de setas que acaban de iniciar su “peregrinación” particular. El otoño, algo tardío, ha dejado su exuberante impronta en las hojas de los árboles, y el agua de lluvia irisa sus colores; las purifica. Son las ocho de la mañana y hace un momento ha dejado de llover; la bruma ha comenzado a adueñarse de todos los seres que habitan este espacio. Las formas adquieren, todas, una dimensión etérea; ya nada las contiene y se confunden unas con otras. 


Al llegar a Lepoeder me encuentro con el viento. Como casi siempre, su presencia se hace molesta. Juega con las nubes y la niebla, y lo llena todo de incertidumbre. De no sé donde, veo, a lo lejos, emerger unas figuras que se asemejan a espectros. A medida que se acercan, las siluetas se definen, toman forma; se concretan. Son pastores y sus caballos. Reúnen al rebaño para resguardarlos. Pregunto a uno de los pastores por qué los están reuniendo. Me dice: se acerca el invierno, la semana que viene va a nevar. Los tenemos que proteger.

Los caballos, como los pastores, son protagonistas ancestrales en estos lugares. Hay que protegerlos.

Más adelante, cerca del refugio de Izandorre, un golpe de viento me arrebata el sombrero que, de repente, adquiere vida propia y, rodando, se aleja monte abajo. Ya lo daba por perdido, cuando un matojo espinoso lo ha retenido.

Mi intención era ir hasta la Fuente de Roldán para volver acompañando a los peregrinos, pero me doy la vuelta. Hoy hay pocos peregrinos, solo he contado hasta diez. También me cruzo con un ciclista en su bicicleta de montaña. Va en dirección a Saint Jean.

Al volver, cuando comienzo a bajar hacia Roncesvalles por el bosque que hay después de Lepoeder, el tiempo cambia de forma brusca y empieza a llover torrencialmente. Cuesta abajo, a merced de la lluvia y el viento y en medio de la oscuridad: me encuentro, a causa de mi imprudencia, en medio de tres circunstancias que componen un cóctel peligroso. A veces, estando en “tu mundo”, pierdes la consciencia de estar en el mundo real. Y se ha hecho tarde, muy tarde. La niebla ha dejado paso a la oscuridad y las tinieblas. Esto es literal, no es literatura. Me guío por las regatas del agua de lluvia que se forman en el suelo boscoso. Su fuerza ha arrastrado las hojas, y el color de la tierra lavada por el agua me va ayudando a volver. Es mi referencia. Pero llega un momento en que todo se difumina. Ya no veo nada. Intuyo que estoy cerca de Roncesvalles. 

La verdad, en ese momento, por decirlo de forma coloquial, “me acojono”. Vamos, que estoy asustado. Necesito ayuda y se la pido a Gilbert.

- Gilbert ayúdame y llévame al otro camino. ¡Gilbert ayúdame!

Esta petición en forma de plegaria la hago varias veces mientras camino en la oscuridad. Y os puedo asegurar que, no sé cómo ni cuándo, pero, de pronto, me encuentro con que ya estoy en el camino que va paralelo a lo intrincado del bosque, y es completamente llano en su tramo final de casi un kilómetro hasta Roncesvalles.

El camino, justamente, se bifurca en el memorial de Gilbert. Por la derecha se sigue la senda que normalmente recorren los peregrinos en su tramo final, pero es bastante sinuosa y hay varias hondonadas. Con la lluvia que estaba cayendo podían ser puntos peligrosos. 

Solamente unos cinco metros a la izquierda del memorial de Gilbert, un acceso te lleva al camino que es completamente llano. 

- Gilbert C. Janeri, peregrino de Brasil, falleció en Ortzanzurieta el día ocho de marzo del año dos mil trece. Tenía cuarenta y cuatro años. 

Conozco a Gilbert, bueno, su memorial, porque cuando voy y vuelvo en el Camino paso a su lado. Tengo la costumbre de detenerme un momento para recordarle.

Llego a Roncesvalles hacia las siete de la tarde, cantando, orando y dando gracias. 

La semana que viene volveré para continuar con mi trabajo.


We will call this place our home,                   Llamaremos a este lugar nuestro hogar,
The dirt in which our roots may grow.          La tierra en la que nuestras raíces pueden crecer.
Though the storms will push and pull,          Aunque las tormentas nos puedan empujar y tirar,
We will call this place our home.                   Llamaremos a este lugar nuestro hogar.
























viernes, 25 de octubre de 2019

JUNIOR SCHOOL JANASHANTI OF KAGBENI

Janashanti: People of Peace

On May 18, 2018, we visited this school in Kagbeni, 2804 meters above sea level, in Mustang, Nepal. The expedition was made up of three people: Kamal, Sudesh (the one who recorded the video with his Smartphone) and me, Juan Ramón, a photographer somewhat distracted from Zumaia. It was a wonderful and very endearing experience: a magical encounter. 

If you want to collaborate with them, and help them in the way you think is most convenient, contact Laxmi Gurung or Phenshok Tsepten (Dara) from Kagbeni. His e-mail address is: yacdonalds@gmail.com

More than a year late but you continue in my heart forever. Tashi Delek!


Janashanti: Gente de Paz

El 18 de mayo del 2018, visitamos esta escuela en Kagbeni, a 2804 metros de altura, en Mustang, Nepal. La expedición la componíamos tres personas: Kamal, Sudesh (el que grabó el video con su Smartphone) y yo, Juan Ramón, un fotógrafo algo distraído de Zumaia. Fue una experiencia maravillosa y muy entrañable: un encuentro mágico.

Si deseas colaborar con ellos, y ayudarles de la forma que creas más conveniente, ponte en contacto con Laxmi Gurung o Phenshok Tsepten (Dara) de Kagbeni. Su correo electrónico es: yacdonalds@gmail.com

Con más de un año de retraso pero continuáis en mi corazón eternamente. Tashi Delek!

Recuerda

La luz es la energía vital.
La llama sin fin de la vida.
Un ondulante y siempre cambiante torbellino de color puede apoderarse de tu visión.
Esta es la incesante transformación de la energía.
El proceso vital.
No temas.
Entrégate a él.
Únete.
Forma parte de ti.
Tú eres parte de él.



From the Tibetan Book of the Dead, Bardo Thodol. Attributed to Padmasambhava, 8th century.


Bardo Thödol, or misnamed, the Tibetan Book of the Dead, more correctly: "The Great Liberation in the Bardo through Listening".

The book of natural liberation through naked wisdom.

(From the computer cloud)

Del Libro Tibetano de los Muertos, Bardo Thodol. Atribuido a Padmasambhava, siglo VIII.

Bardo Thödol, o el mal llamado Libro Tibetano de los Muertos. Y más correctamente: "La Gran Liberación en el Bardo por medio de la Escucha".

El libro de la liberación natural mediante la sabiduría desnuda.

(De la nube informática)




And to finish off some music for the spirit. Grant you a moment of peace...
Y para terminar un poco de música para el espíritu. Concederos un momento de paz…